A casi tres años de la muerte de Matthew Perry, la justicia estadounidense cerró el caso con la sentencia de su ex asistente, Kenneth Iwamasa. A raíz de la condena, se conocieron fuertes declaraciones de la familia del actor. “Nosotros confiábamos en Kenny”, dijo con profundo pesar desde el tribunal Suzanne Morrison, madre de Perry.

En un sincero descargo, Jennifer Aniston habló del duelo por Matthew Perry antes de su muerte

Este miércoles 27 de mayo se leyó la sentencia de Kenneth Iwamasa, uno de los principales implicados en la muerte por sobredosis de Matthew Perry. El asistente vivía con él y su vínculo había comenzado en 1992. Según determinaron los fiscales, Iwamasa conocía el “largo historial de adicción a las drogas” de la estrella de “Friends”.

Nuevo condenado por la muerte de Matthew Perry

La justicia sostuvo que Iwamasa tuvo una participación directa y determinante en la muerte de Matthew Perry. Lejos de buscar alejarlo de las drogas que consumía desde hacía años, Iwamasa era uno de sus principales proveedores.

Iwamasa admitió haber administrado tres veces inyecciones de ketamina a Perry antes de morir. Los documentos judiciales, además, indicaron que en los últimos días de vida del actor, su asistente de confianza había empezado a administrarle ketamina reiteradas veces al día.

El ex asistente del actor fue condenado a tres años y cinco meses de prisión. Apenas el actor fue encontrado muerto en el jacuzzi de su casa, Iwamasa había intentado destruir pruebas del consumo problemático de Perry, modificó contraseñas y eliminó información clave con el objetivo de ocultar evidencia relacionada al consumo de ketamina.

Otra de las pruebas que encontraron los investigadores y que complicó a Iwamasa, fue un comunicado que envió asegurando que había “limpiado la escena”, en referencia al sitio donde murió Perry.

El lamento de la madre de Matthew Perry

Según la revista People, Suzanne Morrison estuvo presente en la lectura de la condena a Iwamasa. Rememoró el momento en que su hijo decidió contratar un asistente que tanto él como sus padres consideraban que lo entendía.

“El trabajo más importante de Kenny, sin duda, era ser el compañero y protector de mi hijo en su lucha contra la adicción. Su principal responsabilidad era asegurarse de que Matthew siguiera siendo quien quería ser: libre de drogas”, sostuvo.

Después de la sentencia, Iwamasa pidió perdón por los actos ilegales perpetrados.